Cómo el wokismo puede ser una amenaza para la libertad de expresión
En la actualidad, ya no basta tener un ingreso alto y posesiones materiales para formar parte de un estatus social alto; ahora es necesario también tener creencias y opiniones sofisticadas que separen a uno de “la plebe“.
Vemos cada vez más personas de estratos sociales altos jugando a ser pseudo-intelectuales, compartiendo en redes sociales y medios de comunicación sus creencias vanguardistas que llaman a la acción social.
Vivimos en esa época de peligro en la cual tenemos que cuidarnos de las ideas que expresa quien solo quiere reafirmar su poder e influencia y que no está preocupado o preparado para emitir un análisis educado de las propuestas que apoyan.
El sociólogo Rob Henderson acuñó el término “creencias de lujo” para llamar a este fenómeno.
Un falso enfoque
Nosotros, los consumidores finales de estos eruditos de la fama, podemos reconocerlo más llanamente con movimientos como “desfinancien la policía”, “las vidas negras importan”, “la agenda LGBTA+” y otro tipo de causas de moda, que, aunque bien intencionadas en su inicio, han sido deformadas hasta restarle importancia a sus objetivos principales y convertirse en plataformas de popularidad.
El que la clase alta utilice sus opiniones e ideas para diferenciarse de los demás no debe ser tomado a la ligera, pues las personas emuladoras se adhieren a estas ideas de moda con tal de pertenecer, llevando a veces a la práctica sin siquiera entender que están apoyando.
Claro, ejemplo: lo vemos en los defensores del uso de términos inclusivos que realmente no promueven la justicia social.
Es importante estar conscientes de esto que está ocurriendo y no dejar que nosotros o nuestros hijos seamos distraídos por estas creencias de lujo de los problemas verdaderos.
Diversas opiniones
Es una lástima asociar ahora el wokismo con superficialidad por el mal uso que se le ha dado. Vemos wokes que además de aportar en el ámbito político y de justicia social, también se aventuran a opinar en educación, economía y cultura. Todo en nombre de demostrar la nueva cara del poder: el pseudo-intelectualismo.
Estar consciente y participar en la lucha por la justicia social es algo que a todos nos debería interesar, sin embargo, debemos ser cuidadosos en no hacerlo de la forma comercial que se está haciendo, con gestos simbólicos y declaraciones que no llegan a compromisos reales.
La crítica dura al wokismo y a las creencias de lujo ocurre cuando influencers y celebridades apoyan causas desde una posición privilegiada y no tienen que sufrir las consecuencias de sus actos, contrario a las demás personas emuladoras que no gozan del mismo estatus socioeconómico.
También lo vemos cuando los woke centran su labor en corregir políticamente lo que ellos consideran ofensivo en lugar de abordar a profundidad las causas de la injusticia social y hacer un cambio duradero.
Lo que debemos evitar
Si alguien considera excesivo este análisis, por favor recuerde que en estos momentos hay personas “cancelando” a alguien por sus ideas. Y si la cancelación wokista no es una seria amenaza contra la libertad de expresión, ¿entonces qué es?
A toda costa debemos evitar movimientos que condenan y excluyen. ¿Dónde queda la justicia social en ello? La interpretación personal en este caso genera intolerancia y entorpece los diálogos politólogos.
Es una lástima asociar ahora el wokismo con superficialidad por el mal uso que se le ha dado. Estar consciente y participar en la lucha por la justicia social es algo que a todos nos debería interesar, sin embargo, debemos ser cuidadosos en no hacerlo de la forma comercial que se está haciendo, con gestos simbólicos y declaraciones que no llegan a compromisos reales.
La crítica dura al wokismo y a las creencias de lujo ocurre cuando influencers y celebridades apoyan causas desde una posición privilegiada y no tienen que sufrir las consecuencias de sus actos, contrario a las demás personas emuladoras que no gozan del mismo estatus socioeconómico.
¿Qué se debe abordar?
También lo vemos cuando los woke centran su labor en corregir políticamente lo que ellos consideran ofensivo en lugar de abordar a profundidad las causas de la injusticia social y hacer un cambio duradero.
Si alguien considera excesivo este análisis, por favor recuerde que en estos momentos hay personas “cancelando” a alguien por sus ideas.
Y si la cancelación wokista no es una seria amenaza contra la libertad de expresión, ¿entonces qué es? A toda costa debemos evitar movimientos que condenan y excluyen. ¿Dónde queda la justicia social en ello? La interpretación personal en este caso genera intolerancia y entorpece los diálogos politólogos.
Conclusión
El wokismo, aunque busca promover la justicia social y la inclusión, puede convertirse en una trampa cuando limita la libertad de expresión al imponer creencias de lujo.
Al enfocarse en la corrección política extrema, se corre el riesgo de silenciar voces disidentes y restringir el debate abierto, crucial para el crecimiento y la evolución de la sociedad.
Es esencial encontrar un equilibrio que permita expresar diversas opiniones sin miedo a la censura, fomentando así un entorno donde todos puedan contribuir al diálogo constructivo.
Comparte tu opinión con el autor Martín Alonso Aceves Custodio y toda nuestra comunidad de La Filosofía Como Respuesta.
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O wokismo está transformando a sociedade em um campo minado. Qualquer coisa que você diga pode ser mal interpretada.
Obrigado pelo comentário Sócrates
Isso! Estamos perdendo a liberdade de expressão por causa do wokismo. É um exagero.
Dude, you’re toeing the line of heresy now. Your words are blasphemy according to the sacred scriptures of woke doctrine.
Hi Lance, I wanted to clarify that my intention is not to spread hate or incite negativity, but rather to encourage critical thinking about our current situation. If others choose to react angrily, that’s their responsibility. Thanks for sharing your thoughts!