La poligamia en la era moderna
El amor universal está de moda. El concepto de que es posible amar incondicionalmente y sin límites a todas las personas y cosas en el universo es uno antiguo que hoy está cobrando fuerza.
Sin embargo, a menudo este concepto se confunde debido a que no contamos con una definición conclusiva de lo que amar es.
La poligamia, que es la práctica de tener dos o más parejas sexuales o conyugales al mismo tiempo, es un ejemplo de cómo se puede justificar la conexión profunda y significativa con varias personas al mismo tiempo.
Pero surge la pregunta: ¿es posible amar a dos o más personas simultáneamente?
La respuesta
La respuesta a esta pregunta depende en gran medida de cómo se define el amor. Si se define el amor como una emoción romántica intensa y exclusiva, entonces puede parecer que amar a dos o más personas al mismo tiempo es imposible.
Sin embargo, si se define el amor como una conexión profunda y significativa con otra persona, entonces es posible amar a más de una persona simultáneamente.
Después de todo, es posible amar a un cónyuge y a un hijo al mismo tiempo, de igual forma que es posible amar a un padre y a un amigo, aunque de diferente forma.
Quizás amar es solo conectar más allá de conceptos. Entregarse sin reservas y recibir sin juicios.
Las categorizaciones
Es casi evidente que las categorizaciones de cómo se puede y debe amar son creaciones humanas modernas.
Hemos llegado a un consenso casi universal en el cual aceptamos que una relación conyugal debe practicarse con respeto, honestidad y comunicación abierta.
Por lo tanto, una relación polígama supondría que todas las partes estuvieran de acuerdo con la situación. Un compromiso claro de igualdad y justicia tendría que ser alcanzado.
Según estudios genéticos, la monogamia empezó a prevalecer por encima de la poligamia hace alrededor de 10,000 años, casi al mismo tiempo que las primeras sociedades agrícolas se establecieron.
¿Cuál es la relación?
La relación entre estos dos fenómenos, creen los antropólogos, se debe a que esto ayudaba a mantener las tierras entre grupos familiares reducidos.
Y aunque la poligamia ha sido aceptada por muchas sociedades, pues permite al varón engendrar más hijos, la monogamia representaba una estrategia reproductiva más exitosa.
Es notable que la mayoría de las culturas permitían la poliginia, es decir, que un hombre tuviera dos o más esposas, pero no la poliandria, es decir, que una mujer tuviera dos o más esposos.
Otros casos
En el caso del Islam, los hombres pueden tener hasta cuatro esposas siempre y cuando las traten por igual. La poliginia sugiere, en algunos casos, que las mujeres involucradas se pueden llegar a hacer compañía, compartir cargas de cuidar la casa y a los niños.
Sin embargo, en nuestras sociedades occidentales, estos argumentos pueden sonar pasados de moda o absurdos, ya que se basan en principios de desigualdad.
Sabemos que es casi imposible tratar a todas las parejas por igual, inclusive por el hecho de ser más jóvenes se tiende a darle favoritismo.
Lo evidente
Es notable también ver que en las sociedades con el índice de desarrollo más bajo, la poligamia es practicada en alguna forma.
Esto nos da un ejemplo de cómo las instituciones familiares monógamas son más estables y sustentan mejores instituciones sociales.
En este sentido, la poligamia y las sociedades modernas son incompatibles actualmente.
El amor universal, entonces, debe ser practicado en sus modalidades que no afecten la institución social primordial: la familia.
No es viable
La poligamia no es viable, puesto que choca con los principios de igualdad y justicia que se han establecido en las sociedades democráticas.
En lugar de eso, podemos expresar el amor y la conexión humana de otras formas, como el altruismo o el cuidado a la naturaleza. De esta manera, podemos demostrar amor sin dañar las instituciones sociales.
Conclusión


Il est essentiel de discuter des différentes perspectives sur les relations humaines. Merci pour cet article
I agree that we need to find alternative ways to express love without harming social institutions. Great read!