La Justicia Sesgada: Cómo el Stare Decisis Perpetúa la Desigualdad
Leyendo el libro sobre historias de migración “Dónde Somos Humanos” de Reyna Grande, me encontré con un relato de la abogada Razeen Zaman, quien comparte una reflexión muy interesante acerca de las dificultades de defenderse de un sistema judicial claramente sesgado.
En la supuesta tierra de los libres, muchas de las enseñanzas, usos y costumbres siguen siendo impresoras. Zaman comparte una serie de reflexiones que valen la pena analizar.
En las Escuelas de Derecho norteamericanas se les enseña el estándar de la persona razonable modelado en como un hombre blanco actuaría en una situación dada.
Modelo que no tiene en cuenta las experiencias de mujeres, personas de color, personas con discapacidad y otros grupos.
¿Qué aprender?
También se aprende sobre la doctrina cristiana del descubrimiento de América que justifica el colonialismo y el genocidio europeos contra los pueblos indígenas.
Esto claro, afirmando que los colonizadores tenían la autoridad de tomar posesión y someter a los no cristianos.
Está misma doctrina fue convertida en ley en 1823 cuando se aprobó que “las tribus salvajes” carecían de autoridad para traspasar sus tierras sin la aprobación del gobierno de los Estados Unidos.
Zaman pone como ejemplo la opinión de la jueza de la Suprema Corte de Justicia Ruth Bader Ginsburg en contra de la nación Oneida en la cual citó la doctrina del descubrimiento para justificar el desahucio de la nación India Oneida como una forma de consolidar las desigualdades sistemáticas a través del principio stare decisis (que en latín usa quiere decir: mantenerse sobre lo decidido)
La pregunta que plantea es de suma importancia:
“Si seguimos emitiendo fallos sobre nuevos casos basándonos en decisiones anteriores, ¿Cómo vamos a obtener resultados nuevos?”
Aunque la abogada Zaman piensa en las dificultades de los migrantes al momento de reflexionar, el Stare Decisis afecta a muchos grupos sociales.
Por ejemplo, en Terry vs Ohio (1968) se le permitió a la policía detener y revisar a las personas sin una orden judicial si estos tenían “sospechas razonables”.
Está de más decir que estos sospechosos eran en su mayoría gente de piel negra.
Es tiempo
Es momento de que las cortes reevalúen precedentes. Si de verdad estamos viviendo una época de cambio e inclusión es hora de demostrarlo con acciones.
El Congreso y las legislaturas pueden apoyar promulgando leyes que corrijan las injusticias perpetradas por el Stare Decisis.
Tenemos que seguir levantando la voz para luchar contra la desigualdad.
La reflexión de Zaman nos lleva a cuestionar la forma en que se enseña y se aplica el derecho en los Estados Unidos.
Replanteando el modelo
Es hora de replantear los modelos y las doctrinas que han sido utilizados para justificar la discriminación y la opresión. La justicia no puede ser ciega a la historia y a las experiencias de los grupos marginados.
La lucha contra la desigualdad requiere un enfoque integral que involucre la reforma del sistema judicial, la educación y la conciencia social.
Debemos trabajar juntos para crear un futuro más justo y equitativo para todos, sin importar su raza, género, orientación sexual o discapacidad.
La voz de la abogada Zaman es un llamado a la acción, un recordatorio de que la justicia es un derecho humano fundamental que debe ser protegido y promovido en todas las esferas de la sociedad.
Conclusión
El principio del stare decisis, que implica seguir precedentes judiciales, ha sido fundamental para la estabilidad y coherencia del sistema legal.
Sin embargo, también puede perpetuar desigualdades al mantener decisiones judiciales que reflejan prejuicios históricos y sociales.
La justicia sesgada resulta en la marginación de ciertos grupos y la perpetuación de injusticias sistémicas.
Para abordar estas desigualdades, es crucial revisar y cuestionar los precedentes judiciales, promoviendo una interpretación más equitativa y justa de la ley.
Solo así se podrá avanzar hacia un sistema legal que verdaderamente refleje los valores de igualdad y justicia para todos.
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