La Disciplina, de lo abstracto a lo objetivo La Reflexión Filosófica que Despierta CR7
Filósofos, psicólogos y expertos en diversas áreas han tratado de definir la disciplina. Hasta el momento, la única forma en la que podemos medir este concepto abstracto es basándonos en resultados y logros.
Podemos aproximar la definición de disciplina en la capacidad que cada quien tiene por seguir las normas y principios establecidos, así como el poder controlar pensamientos, acciones y emociones con el objetivo de alcanzar metas.
Los educadores, los deportistas, los coaches de vida y los líderes laborales hablan mucho de disciplina y nos invitan a sumarnos a este estilo de vida por nuestro bien y el de la comunidad donde nos desenvolvemos.
Pero si dedicáramos nuestras vidas a perseguir metas sin disfrutar el proceso para alcanzarlas, sería muy difícil encontrar propósito y vivir felices.
Encontrando un propósito
Bien estaríamos ocupados y nos mecanizaríamos de alguna forma. Estaríamos persiguiendo zanahorias colgadas en varas frente a nosotros.
En cambio, si encontramos un propósito y después trazamos metas con una correcta intención, estaríamos felices de realizar el proceso y felices por la motivación que encontraríamos cada mañana.
Cuando la disciplina es instaurada para cumplir metas que no nacen de una correcta intención, entonces tenemos una disciplina falsa, opresora.
En cambio, cuando la intención es correcta y se encuentra un propósito que cumplir, la disciplina es necesaria para mantenernos en un estado consciente y congruente de pensamientos y acciones.
Intención correcta
Por correcta intención entendemos todo aquello que cumple con el ciclo de creación-destrucción-transformación sin alterar la armonía común.
Con el auge de las redes sociales, la popularidad de la disciplina ha aumentado. Vemos a los personajes disciplinados como prueba viviente de que es posible alcanzar lo que uno desea a través de la disciplina.
Uno de estos personajes que ha servido como modelo para miles de personas, así como también para levantar polémica en cuanto al supuesto egoísmo inherente en la práctica de la disciplina, es Cristiano Ronaldo, mejor conocido por sus siglas CR7. ¿Es el futbolista portugués de 40 años el ejemplo a seguir en cuestión de disciplina?
Ronaldo declaró hace unas semanas que era el mejor futbolista de todos los tiempos. Con la confianza que le dan estadísticas sólidas, no pudo escapar la crítica dura contra la arrogancia que supuestamente mostró.
Para reflexionar
Este debate, aunque banal para fines de bienestar global, despierta una reflexión filosófica importante: ¿Ser disciplinado es acaso un enmascaramiento de un acto egoísta?
Anteriormente hemos establecido que la disciplina personal es una práctica que repercute directa e indirectamente en el bienestar de la comunidad. La razón, una intención correcta colectiva desencadena una serie de ciclos virtuosos. Entonces, ¿por qué vemos tan mal que Ronaldo admita que él cree que su disciplina lo ha convertido en el jugador más completo de la historia?
En su cabeza, en su mundo, independientemente de lo que otros crean, él es el mejor que conoce. Su disciplina estricta lo hace seguro de sí mismo, su constancia lo respalda.
Ronaldo y otros entusiastas de la disciplina trazan las métricas de la disciplina personal como:
- La consistencia en hábitos.
- La gestión del tiempo.
- El autocontrol.
- El cumplimiento de objetivos.
Hábitos benéficos
Esta serie de hábitos benéficos se traducen en acciones diarias como llegar a tiempo a un compromiso, entregar trabajos de calidad, colaborar en equipo, seguir las reglas colectivas, mejorar constantemente y demostrar ecuanimidad ante estallidos emocionales repentinos. Pero todo esto requiere motivación.
La motivación para ser disciplinado proviene en un 95% de uno mismo y en un 5% de afuera.
La disciplina mental es parte integral de la disciplina personal. Ronaldo utiliza un método de autoprogramación en el cual compite contra otros y contra sí mismo para motivarse y lograr resultados.
No es el único que encuentra la fuerza en competir; diversos líderes disciplinados en todas las áreas de la vida lo utilizan también.
El autoconocimiento y la confianza
El autoconocimiento y la confianza en uno mismo son importantes para ser disciplinado. Si uno no respeta sus límites y busca mejorar sus hábitos, no verá resultados en sus hábitos disciplinados.
Es este aspecto, subjetivo y abstracto, el que más impacta en los logros de la vida.
La motivación, y en particular, la automotivación es la clave para encontrar fuerza en las exigencias de seguir una disciplina, mientras que la intención correcta nos lleva al propósito que nos permite hacer lo que hacemos, felices a cada momento.
Así que la próxima vez que alguien quiera subestimar la disciplina de alguien argumentando que es subjetivo o ineficiente, recuérdale que aún las cosas que no se pueden palpar alimentan a las personas que funcionan como agentes de cambio.
Conclusión
La disciplina es un concepto subjetivo que, aunque puede parecer abstracto, tiene un impacto directo en nuestros logros y resultados en la vida.
La motivación, el autoconocimiento y la confianza en uno mismo son elementos clave para desarrollar la disciplina necesaria para alcanzar nuestros objetivos.
Al entender y aplicar estos principios, podemos aprovechar al máximo nuestra capacidad para lograr el éxito y convertirnos en agentes de cambio en nuestras vidas y en la sociedad.
La disciplina, lejos de ser una restricción, se convierte en una herramienta liberadora que nos permite alcanzar nuestro máximo potencial.
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CR7 no boxea
Gracias por la observación Torres X. El boxeo es una forma de disciplina. Saludos.