¿Es el Nacionalismo Compatible con la Humanidad
Desde su concepción, el nacionalismo ha llevado a desarrollar xenofobia, proteccionismo y conflicto.
Decimos que X o Y naciones son superiores o mejores que otras. Cobramos aranceles en exportaciones e importaciones y abusamos comercialmente de pueblos menos desarrollados.
Seguimos viendo guerras y conflictos en los cuales una nación busca ejercer control sobre un área o pueblo determinado.
¿El nacionalismo realmente está alineado con el mejor interés de la humanidad?
Para hablar de nacionalismo, debemos entender primero los antecedentes de éste.
En la antigüedad, los grupos étnicos y las comunidades afines se organizaban en pro del bien común y se mantenían amalgamados por usos y costumbres similares — lo que hoy llamamos cultura. Pero el concepto de nacionalismo, como ideología política, surge a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.
Hay que recordar que el movimiento de la Ilustración trajo consigo ideas de libertad y soberanía popular, contrarias a la realidad que se vivía en los territorios gobernados por un rey que alegaba tener mandato divino.
Los filósofos de la Ilustración no estaban errados; la soberanía popular era, al parecer, la mejor opción para las masas. A consecuencia de esto, muchas revoluciones políticas se dieron.
Las más populares
Las más populares fueron la americana y la francesa.
Los franceses, en particular, hicieron más que cualquier otra nación en difundir la idea del Estado-nación y promover la unidad política.
A la par, el movimiento literario y filosófico del romanticismo enfatizaba la importancia de la cultura para formar la identidad nacional.
La lengua y la historia compartida se convirtieron en las particularidades nacionales.
¿Cuál es la razón?
Tenemos aquí la razón por la cual hasta hoy relacionamos y confundimos el término cultura con identidad nacional.
La industrialización favoreció a que las ciudades crecieran y que las sociedades más homogéneas se integraran en las fronteras nacionales.
Nótese aquí cómo no había nadie criticando que diferentes grupos étnicos, con usos y costumbres distintos, se mezclaran bajo el estandarte nacional.
En estos casos no existía la amenaza de destruir la cultura de los pueblos, pues la cultura era en sí misma era formar naciones más sólidas.
Punto de afianzamiento
Quizás el punto de afianzamiento en el cual quedó de facto, la organización mundial en estados-naciones fue a raíz de las guerras napoleónicas y la independencia de los países de América Latina.
Hoy día, ese mismo nacionalismo que “ayudó” a apaciguar las guerras (aunque en la actualidad seguimos viendo pleitos armados originados por la ubicación de una línea imaginaria en una frontera arbitraria) ha resurgido con un desafío multilateral haciéndonos cuestionar la viabilidad de continuar con la estructura de las naciones.
El nacionalismo es absurdo y carece de fundamento racional. Cultura y nación no son lo mismo.
Cambiando nuestro concepto de cultura, o mejor aún, trascendiéndolo y aceptando que solo existe una cultura, la humana, podremos acabar con una ideología que nos sumerge en un círculo vicioso de odio y violencia.
Un alto
Paremos ya la idea de “nosotros contra ellos”.
Estamos en el punto en el que las naciones deben ser abolidas, en el que la cultura debe dejar de ser medida o encasillada, y en el que debemos fomentar las diversas expresiones de la cultura humana.
El mundo interconectado de hoy no requiere de naciones.
Conclusión
El nacionalismo, en su esencia, busca la unidad y la identidad de un grupo de personas bajo una misma bandera, cultura o historia.
Sin embargo, cuando se lleva al extremo, puede generar divisiones y conflictos con otros grupos.
La humanidad, por otro lado, aboga por la cooperación y la comprensión entre todos los seres humanos, independientemente de sus diferencias.
El nacionalismo puede ser compatible con la humanidad si se enfoca en el respeto mutuo y la colaboración entre naciones. Es crucial encontrar un equilibrio donde el orgullo nacional no se convierta en exclusión o antagonismo hacia otros.
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Thanks for your comment Emil. I agree with you.
Muchas gracias Xosé. Saludos
¡Me ha encantao este artículu! La forma en que fala de los oríxenes del nacionalismu y cómo evolucionó cola historia ye muy interesante.
الوطنية سم قاتل يفرق بين الناس ويغذي الكراهية، لقد جاء الوقت لتبني منظورًا أكثر شمولية وعالمية.