La Filosofía Como Respuesta por Martín Alonso Aceves Custodio
a

El transhumanismo y la selección de la vida: ¿una nueva forma de discriminación?

La búsqueda por transformar y modificar al ser humano a través de la tecnología ha llegado a un punto donde desafía las posturas éticas del momento.

El transhumanismo ha sido ampliamente criticado por filósofos y abogados de los derechos humanos.

El filósofo estadounidense Wesley J. Smith llamó al transhumanismo un “minushumanismo” por querer reducir al humano a una serie de características generadas por la tecnología.

No hay duda de que estamos presenciando un movimiento eugenésico cubierto en una noble causa.

El debate

El debate contra el transhumanismo nace en gran medida por la posición que muchos de sus exponentes adoptan a la hora de decir que la humanidad es frágil y terminal y que, por lo tanto, necesita ser “actualizada”.

Exponentes como Smith o Jean-Marie Le Méné sostienen que la humanidad es más que solo características y habilidades, sino que también hay emociones, conciencia y experiencias que tomar en cuenta.

 Jean-Marie Le Méné, por ejemplo, teme que la inteligencia artificial y la robótica puedan significar el fin de la humanidad como tal y que esto lo vemos en cómo ahora la vida humana se ha convertido en una fuente de lucro.

Muchos de nosotros, aún sin ser expertos en ciencia y tecnología, podemos imaginar una vida mejor donde la tecnología es adaptada en nuestra biología.

Al hacer un análisis

Ciertamente no hay que ser niños impresionables para emocionarse por lo que el futuro depara.

De igual forma, cuando nos sentamos a analizar lo que ocurre actualmente con ciertas prácticas médicas relacionadas con la transhumanización, podemos ver a grandes leguas que hay algo que no es correcto.

Pensemos en un tema que Le Méné promueve como ejemplo de la comercialización de la vida: la selección y modificación de embriones. Una práctica completamente eugénica.

Recordemos que la teoría y práctica de la eugenesia nace con Francis Galton, un primo de Charles Darwin, en 1883 y que es en la Alemania nazi donde cobra mayor fama.

En la actualidad

Actualmente la Organización de las Naciones Unidas considera la práctica de la eugenesia como peligrosa e inmoral.

El síndrome de Down es una discapacidad intelectual y física ocasionada por una condición genética.

No tenemos aún cura, aunque existen diversas terapias para mejorar las vidas de las personas con este síndrome. Desde los ojos del transhumanismo, los niños con síndrome de Down son “mejorables”. Hablamos de normalidad –aunque la vara con la que se mide la normalidad es algo arbitraria– cuando creemos que existen deficiencias genéticas en estas personas.

Cálculos a nivel mundial

Se calcula que a nivel mundial un 85% de los fetos detectados por la prueba de amniocentesis son abortados. Cabe resaltar que esta prueba se realiza después de la 12ª semana de gestación.

¿Qué representa esto en el gran esquema transhumanista? Padres, quizás estén buscando ahorrarles a sus futuros hijos la rudeza humana, evitarles ser discriminados y excluidos, o quizás se trate de un motivo egoísta como el no tener que dedicar tiempo extra en cuidados, pero lo que realmente logran es acentuar una práctica cada vez más común: estamos decidiendo quién puede o no nacer.

El juego a ser Dios no está necesariamente en los laboratorios tecnológicos, sino en una “inocente” decisión entre padres en un consultorio médico.

Las justificaciones son muchas y no tenemos autoridad para juzgarlas, pero sí vale la pena invitar a la reflexión sobre el acto discriminatorio y eliminatorio que estamos realizando como sociedades.

Por omisión de opinión y complicidad de participación estamos apoyando la agenda transhumanista que no necesariamente debe ser percibida en un ambiente alarmista, pero que sí debe ser regulada ante un consenso abierto.

Conclusión

El transhumanismo, al promover la mejora de las capacidades humanas mediante la tecnología, plantea serios dilemas éticos, entre ellos, el riesgo de una nueva forma de discriminación.

La selección de la vida basada en mejoras biotecnológicas podría exacerbar las desigualdades existentes, creando una división entre aquellos con acceso a estas tecnologías y aquellos sin acceso.

Esta nueva forma de selección podría perpetuar injusticias sociales, económicas y de salud, cuestionando el valor intrínseco de la diversidad humana.

Es crucial abordar estos desafíos con políticas inclusivas que eviten la marginación y fomenten la igualdad de oportunidades para todos.

Comparte tu opinión con el autor Martín Alonso Aceves Custodio y toda nuestra comunidad de La Filosofía Como Respuesta.

También te puede interesar:

¿Qué Relación Existe entre Caminar y la Percepción de la Belleza? – La Filosofía Como Respuesta

Summary
El transhumanismo y la selección de la vida: ¿una nueva forma de discriminación?
Article Name
El transhumanismo y la selección de la vida: ¿una nueva forma de discriminación?
Description
La búsqueda por transformar y modificar al ser humano a través de la tecnología ha llegado a un punto donde desafía las posturas éticas del momento.
Author
Publisher Name
La Filosofía Como Respuesta
Publisher Logo

Subscribe To Our Newsletter

Join our mailing list to receive the latest news and updates from our team.

You have Successfully Subscribed!